Y ahí estaba Nessa frente a Leviatán, mirándose fríamente con los ojos llenos del fuego del odio. Ella empuñando su reluciente espada de colmillo de dragón el
demonio la observaba y media su distancia listo para cuando esta chiquilla osara levantar su mano, el no sabe que tan fuerte es ella, pero no debe confiarse después de todo
no esperaba que aquella barrera logra destruir su poderosa armadura infernal. Su objetivo era hacerse con el trozo de cristal, el mas grande que se puede encontrar
es el que tiene Nessa pendiendo del cuello.
Leviatán estaba sumido en sus pensamientos y en un mínimo instante de distracción Nessa aprovecho para abalanzarse sobre el con su espada en todo lo alto, fue necesario un salto
para poder estar por encima de la cabeza de esta bestia. Y acertó el golpe justo entre los cuernos de Leviatán.
-Vaya tal parece que no eres tan fuerte como pensaba chiquilla. -Pronuncio Leviatán con una voz poderosa y un tono de burla.
-Más bien tu no eres tan débil. -Nessa sonriendo y con brillo en los ojos. -¡Esto sera divertido!
Leviatán mueve una de sus poderosas manos con la intención de sujetar a Nessa por el cuello pero solo consigue apretar el aire. Nessa ya esta aun costado del monstruo
y le lanza un corte en uno de sus brazos y logra herirlo, aunque mas que una herida parece un rasguño que apenas y sangra. Leviatán ahora esta furioso, sale fuego de su cuerpo,
y de sus ojos, lanza un golpe de arriba hacia abajo que solo por poco no alcanza a Nessa y se estrella en el suelo abriendo un gran agujero en el suelo.
-Diablos este sujeto me podría matar de un solo golpe. -Piensa Nessa para sus adentros. Leviatán levanta una de sus manos y en ella se forma una bola de fuego y la lanza
en dirección de Nessa, esta la golpea con su espada y se divide en pequeñas partes una de las cuales se estrella en la débil barrera que levanto Finrod al rededor de el y la princesa
estos últimos parecen muy angustiados por Nessa, quisieran ayudar pero al ver tal combate saben que lo estorbarían.
Nessa cierra sus ojos y pide a sus ancestros el valor del dragón, y abre sus ojos, estos cambian de color ahora tienen un brillo dorado, y su armadura también brilla. Parece a ver ganado velocidad
y fuerza ya que Leviatán no logra acertar ningún golpe y cada ves que ella ataca logra des balancearlo, a pesar de esto la lucha esta muy pareja y cualquier puede resultar desastroso. Entonces
Leviatán después de distraer a Nessa con una de sus bolas de fuego le atesta a ella un golpe en el suelo y Nessa vuela hasta el otro lado de la habitación donde llega Leviatán de un salto y se dispone a dar el golpe final
pero Nessa siente la necesidad de no estar ahí quizá por el miedo, o por que sabe que el siguiente golpe es mortal, no lo sabe, solo siente que no debe estar en ese preciso lugar, y así como así desaparece y aparece detrás de Leviatán, y
piensa, desea que su espada sea tan fuerte como para penetrar profundamente a este ser despreciable, el cristal brilla plateado y la luz parece ser absorbida por su espada que ahora brilla con el color de la plata
Nessa gira su espada y cae con ella sobre Leviatán, pero esta vez si fue un golpe profundo el demonio se duele arroja a Nessa con todo y su espada, la mira con odio mientras esta se levanta y se va.
Nessa se desploma en el suelo rendida, agotada de cansancio, el brillo dorado de sus ojos desaparece y los cierra y se deja caer en el suelo, Finrod y la princesa corren hacia ella.

Y ahí estaba Nessa frente a Leviatán, mirándose fríamente con los ojos llenos del fuego del odio. Ella empuñando su reluciente espada de colmillo de dragón el demonio la observaba y media su distancia listo para cuando esta chiquilla osara levantar su mano, el no sabe que tan fuerte es ella, pero no debe confiarse después de todo no esperaba que aquella barrera logra destruir su poderosa armadura infernal. Su objetivo era hacerse con el trozo de cristal, el mas grande que se puede encontrar es el que tiene Nessa pendiendo del cuello.

Leviatán estaba sumido en sus pensamientos y en un mínimo instante de distracción Nessa aprovecho para abalanzarse sobre el con su espada en todo lo alto, fue necesario un salto para poder estar por encima de la cabeza de esta bestia. Y acertó el golpe justo entre los cuernos de Leviatán.

-Vaya tal parece que no eres tan fuerte como pensaba chiquilla. -Pronuncio Leviatán con una voz poderosa y un tono de burla.

-Más bien tu no eres tan débil. -Nessa sonriendo y con brillo en los ojos. -¡Esto sera divertido!

Leviatán mueve una de sus poderosas manos con la intención de sujetar a Nessa por el cuello pero solo consigue apretar el aire. Nessa ya esta aun costado del monstruo y le lanza un corte en uno de sus brazos y logra herirlo, aunque mas que una herida parece un rasguño que apenas y sangra. Leviatán ahora esta furioso, sale fuego de su cuerpo, y de sus ojos, lanza un golpe de arriba hacia abajo que solo por poco no alcanza a Nessa y se estrella en el suelo abriendo un gran agujero en el suelo.

Leviatán

-Diablos este sujeto me podría matar de un solo golpe. -Piensa Nessa para sus adentros.  Leviatán levanta una de sus manos y en ella se forma una bola de fuego y la lanza en dirección de Nessa, esta la golpea con su espada y se divide en pequeñas partes una de las cuales se estrella en la débil barrera que levanto Finrod al rededor de el y la princesa estos últimos parecen muy angustiados por Nessa, quisieran ayudar pero al ver tal combate saben que lo estorbarían.

Nessa cierra sus ojos y pide a sus ancestros el valor del dragón, y abre sus ojos, estos cambian de color ahora tienen un brillo dorado, y su armadura también brilla. Parece a ver ganado velocidad y fuerza ya que Leviatán no logra acertar ningún golpe y cada ves que ella ataca logra des balancearlo, a pesar de esto la lucha esta muy pareja y cualquier puede resultar desastroso. Entonces Leviatán después de distraer a Nessa con una de sus bolas de fuego le atesta a ella un golpe en el suelo y Nessa vuela hasta el otro lado de la habitación donde llega Leviatán de un salto y se dispone a dar el golpe final pero Nessa siente la necesidad de no estar ahí quizá por el miedo, o por que sabe que el siguiente golpe es mortal, no lo sabe, solo siente que no debe estar en ese preciso lugar, y así como así desaparece y aparece detrás de Leviatán, y piensa, desea que su espada sea tan fuerte como para penetrar profundamente a este ser despreciable, el cristal brilla plateado y la luz parece ser absorbida por su espada que ahora brilla con el color de la plata Nessa gira su espada y cae con ella sobre Leviatán, pero esta vez si fue un golpe profundo el demonio se duele arroja a Nessa con todo y su espada, la mira con odio mientras esta se levanta y se va.

Nessa se desploma en el suelo rendida, agotada de cansancio, el brillo dorado de sus ojos desaparece y los cierra y se deja caer en el suelo, Finrod y la princesa corren hacia ella.

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